España todavía no ha salido de la recesión económica. Esta afirmación engloba muchas causas y factores estructurales y coyunturales que nos afectan a todos. Conscientes de ello, y tratando de ofrecer una imagen lo más fidedigna posible de a qué vamos a enfrentarnos a corto y medio plazo, en Altair hemos elaborado un informe de perspectivas económicas (1) cuyas principales conclusiones paso a mostrarles, así como las medidas que debemos adoptar para salir de esta situación cuanto antes.
1) El PIB de España caerá este año 2009 un -3,8% según las estimaciones de los servicios de estudios de ciertas instituciones (FUNCAS, BBVA y La Caixa, entre otros) por lo que, obviamente, este ha sido un año de destrucción masiva de empleo (más de 1.500.000 trabajadores a finales de 2009). En el 2010 seguiremos en recesión, aunque de forma menos aguda, decreceremos entre un -0,8 y un -1%.
2) Lamentablemente, aunque la recesión disminuya en intensidad, seguirá siendo muy negativa para nuestra economía y se seguirá destruyendo empleo. Un bajada del PIB del -1% implicará más destrucción de empleo y no será hasta 2012-2013 cuando, presumiblemente, el PIB empiece a crecer a tasas superiores al 2,5%-3%, que es cuando la economía empezará a crear empleo, ya que por debajo de dichas tasas de crecimiento no se crean nuevos puestos de trabajo. La tasa de paro dobla actualmente la media de la Unión Europea y presenta una tendencia ascendente. 3) En 2011 España no destruirá más empleo, pero tampoco lo creará. Al final de 2010 la cifra de parados reales en España (incluyendo a los trabajadores autónomos), será de 5.500.000 de personas, lo que supone aproximadamente el 25% de la población activa. Los parados actuales lo estarán al menos 3 ó 4 años, dado que son trabajadores de media o baja cualificación que no poseen formación profesional para adaptarse de forma rápida a la situación. El resto de países de la zona euro, excepto España, ya han empezado, aunque lentamente, a salir de la recesión económica y se espera que crezcan entre el 1,2%-1,5% en 2010 y entre 2,3%-2,5% en 2011, hecho que aliviará nuestra situación pero que también muestra la gran brecha económica existente entre sus economías y la nuestra: España debe hacerse mucho más competitiva. 4) El déficit público de España se situará en 2010-2011 al menos en un 9-11% del PIB según diversas fuentes, algo poco sostenible para nuestra economía, sobre todo porque se ha generado por aumento de gastos corrientes y no por inversión productiva. La deuda pública se situará a finales de 2010 en más de un 63% del PIB y aunque este porcentaje es inferior a muchos países de la Unión Europea, el crecimiento desde 2007 ha sido espectacular y el esfuerzo que nuestra economía ha de hacer para atender los compromisos de la misma será mayor porque crearemos menos riqueza. 5) La competitividad de nuestra economía, que muestra nuestra habilidad para gestionar nuestros recursos de forma eficiente y ser un país “ganador”, también va a seguir descendiendo, situándonos en niveles que no corresponden a un país de primer orden. El modelo económico de este país con un elevado peso en el PIB de la construcción (más del 12%%) que sufre una fuerte recesión, con un sector servicios de baja calidad, con una bajísima contribución al PIB de las empresas vinculadas a las tecnologías de la información y la I+D+i y con una industria poco competitiva, provoca y provocará que España, que es un país de muy baja productividad (somos el octavo o noveno país del mundo en PIB y cuando dividimos este PIB entre la población pasamos a ser el número 32 del mundo), sea un país que siga perdiendo cotas de competitividad. Esto hará que los niveles de riqueza en 2012 sean similares a los de 2007, por lo que habremos perdido al menos 5 años. 6) En cuanto a otros indicadores económicos igualmente importantes: v La inflación se espera que se sitúe en 2010 en torno al 0,8% llegando al 2% en 2011. v El déficit por cuenta corriente se situará entre el -6 y el -7% del PIB en 2010, cifra que en términos relativos (pero también absolutos) es de las mas altas del mundo, algo insostenible a largo plazo. v Según FUNCAS, se estima que la tasa de inversión nacional para el 2010 se en torno al 21-23% del PIB (con una tasa de ahorro inferior, del 17%-19% lo que ya pone de manifiesto un desequilibrio en el binomio ahorro-inversión que habrá que cubrir con endeudamiento), cuando en el 2007 se situaba en el 31%; es importante señalar como dato ilustrativo de la situación que la inversión en bienes de equipo en 2009 descendió casi un 29%, algo absolutamente increíble. v La financiación a las familias y a las empresas ha descendido notablemente desde 2007 y ha crecido muy significativamente la del sector público, en un intento de activar la economía con esta medida, algo que evidentemente no se ha producido porque lo que ha aumentado es el gasto corriente y no la inversión. Mientras tanto, se mantiene el despilfarro y la ausencia del control del gasto en las administraciones públicas. 7) El sistema de seguridad social entrará en déficit antes de 2011 ó 2012 y tendrá que ser el Estado, a través de los presupuestos generales, quien dote de las cantidades necesarias para cubrir el agujero que se va a crear, lo que drenará recursos para otros menesteres. Por otra parte, es innegable la próxima quiebra del sistema de pensiones de España tal y como está actualmente concebido, no mas tarde de 2025-2050, debido al envejecimiento de la población española (en 2050 más del 17% del PIB se destinará a atender los compromisos por pensiones contributivas). 8) La subida de impuestos para 2010, ahondará todavía más en las heridas de nuestra economía y el consumo de las familias caerá en 2009 al menos un 7%-8%. Es una media necesaria ante la ausencia de medias para cortar la sangría del despilfarro del sector público, que sin duda ofrecería unos niveles de ahorro mucho mayor que los ingresos que se captarán con la subida de impuestos y que deprimirá el consumo y, por tanto, el PIB. 9) Los Presupuestos del Estado para 2010 tendrán poca utilidad para reactivar la económica. Un 51% se destina a gastos sociales y un 21% va destinado a las administraciones públicas. El margen de maniobra que queda es escaso y las inversiones en I+D+i, infraestructuras, etc. son sencillamente ridículas (un 6%). ¿Qué medidas debemos adoptar para salir de esta situación? El primer objetivo del gobierno debe ser crear riqueza y empleo, mediante planes de desarrollo e incentivos a la inversión productiva y la I+D+i, llevar a cabo la necesaria y cada vez más acuciante reforma del mercado laboral, un plan energético a nivel nacional e incluso un gran plan nacional de infraestructuras Debemos combatir las causas que han generado esta crisis, estableciendo mecanismos de regulación y control efectivos del sistema financiero, que debe apoyar activamente a nuestras empresas porque es una de sus funciones vitales; debemos invertir en sectores intensivos en tecnología para diversificar nuestro tejido económico en sectores de alto valor añadido, como corresponde a un país que es la octava o novena economía mundial, aumentando la productividad de nuestro capital humano con formación y con la gestión del talento en nuestras empresas, y dando a la innovación el lugar que le corresponde. Hace falta además un cambio de paradigma en la forma de hacer las cosas y una escala de valores empresariales diferente a la que ha presidido la economía en los últimos años. Necesitamos crear un nuevo modelo económico para nuestro país, que establezca y dirija las políticas que deben desarrollarse. Este cambio de modelo económico precisa de un Plan Estratégico para España a 15-20 años vista (un Pacto de Estado) y el firme compromiso de su cumplimiento, aunque entiendo que hay poca o nula voluntad para hacer esto. La ley de Economía Sostenible es otra chapuza más de un gobierno que ya ha demostrado en innumerables ocasiones su absoluta incapacidad. Este país necesita líderes políticos y económicos capaces de ejecutar el plan estratégico nacional que señale los ejes del nuevo sistema. Los tenemos? Creo que no España se hunde económicamente. 2010 será sin duda un peor año que 2009. Al tiempo. Pero saldremos adelante, gracias al esfuerzo de los empresarios y de los trabajadores (de algunos), porque no podemos ni debemos confiar en ayudas externas. (1) Este informe fue presentado en una ponencia en la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia con motivos de las I Jornadas Universidad Empresa celebrada los días 11, 12 y 13 de noviembre





