La UEM, que de Unión tiene bien poco, ha vuelto una vez más a dar muestras de que el engendro monetario que se fraguó con la entrada del euro tiene poca utilidad. Que cada uno va buscando sus intereses y que de políticas económicas comunes nada de nada.
En la reciente reunión de ministros de finanzas de la eurozona en Polonia no se ha conseguido llegar al consenso en ni una sola medida para evitar la crisis financiera y la recesión económica que vive casi toda Europa y que corre peligro de seguir prolongándose en extensión temporal y en intensidad.
Tan sólo se han llegado a acuerdos, una vez más, de recapitalizar las entidades financieras (cuyos recién estrenados test de estrés parece que miden más bien poco) y de evitar que la quiebra de Grecia salpique al resto de países, demorando una vez más el salvamente definitivo de la economía helena, como si esto fuera a solventar la salida de la crisis (no digo que no sea necesario, pero en modo alguno es suficiente y es obligación de la UEM poner fin a esta situación de crisis financiera de una vez si es que ha de servir para algo, que lo dudo).
Para más inri, el FMI, que ya ha alertado del riesgo de una nueva recesión, sólo plantea recortes de la inversión social y una vez más la capitalización de las entidades financieras. -¿Alguna medida más? -No, ninguna. -¿Sólo eso? -Sí. ¡Qué poca imaginación!. Nada de inversiones productivas en los países en crisis, nada de fomentar políticas económicas comunes entre sus países miembros, nada de un plan global.
También se ha puesto de manifiesto la escasa o nula coordinación de políticas económicas con EEUU, que va a aprobar un plan fiscal para invertir más de 447.000 millones de euros, expandir la economía y reducir el paro (enhorabuena por la medida!!). La escasa o nula coordinación de políticas económicas en la UEM es bien conocida. Cada una defiende sus intereses y punto.
Y mientras tanto, ¿dónde está el papel de los estados? ¿Qué hacen para resolver la situación económica?. Por descontado que crear un clima de certidumbre y confianza es esencial, pero no es suficiente. Sin inversiones productivas, cambios en los modelos económicos, regímenes fiscales adecuados, racionalización de las AAPP, supresión de gastos no necesarios, reformas laborales, energéticas, educativas y un largo etcétera, no se sale de la crisis. Pero claro, algunas cosas llevan tiempo, hay que pensar y trabajar duro para diseñar las medidas adecuadas y mucho más para implantarlas y los políticos son incapaces.
En resumen, desunión, falta de imaginación para proponer medidas definitivas, medidas contrapuestas entre la UEM y EEUU, egoísmo, etc. Y ¿a donde nos conduce todo esto?: No lo duden aún más paro, aún menos riqueza, aún más tiempo en crisis, aún peor.
Ya advertí en abril de 2009 que esto iba para largo y que antes de 2013 no empezaríamos a ver la luz. ¡Qué mala suerte que haya acertado!.





